Redacción

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Un homenaje al escritor de la onda; José Agustín

Con cientos de morr@s, chavorucos, abuelitas y abuelitos sentados en una intervención de pasto en el Zócalo Capitalino el gran escritor José Agustín fue acreedor de un homenaje póstumo con la compañía de una galería de libros, Paco Ignacio Taibo II, director del Fondo de Cultura Económica, Luisa Iglesias, conductora de radio y guionista y  Andrés Ruiz, escritor y periodista cultural.  

Nada ostentoso como le hubiera gustado y en la plaza pública que, entre muchas otras cosas, ha sido epicentro de grandes manifestaciones contra el gobierno, testigo de cientos de tokines con millones de jóvenes rebeldes zapateando en el concreto provocando movimientos telúricos y sociales. 

Donde la contracultura ha encontrado espacio, gracias a figuras como la de José Agustín que desde niño supo que las letras serían su camino: escritor, periodista, ensayista, narrador, traductor, dramaturgo, melómano, director y guionista de cine.

Rompió cánones en el mundo de la escritura y fue símbolo de la juventud contestaría que se burlaba de los códigos, formalidades y lo políticamente correcto. Hombre que desde los albures, el doble sentido y el estandarte de una sexualidad libre hizo que millones de jóvenes tuvieran la curiosidad de leer un libro por primera vez. 

En el encuentro, Paco Ignacio Taibo II, amigo del escritor, mencionó que las obras de José Agustín permanecen vigentes y que han resistido el paso del tiempo por romper con las normas de lo que significó ser joven y escritor en la década de los sesenta y los setenta. 

José Agustín Ramírez falleció el 16 de enero a los 79 años en su casa de Cuautla, Morelos. Fue recordado entre risas y albures. Hombre irreverente que desafío al sistema, cuestionó al mundo y siempre llevó la bandera del rock hasta las últimas consecuencias. 

 

Una de las anécdotas se centró en su paso por Lecumberri, parteaguas en su vida como escritor donde conoció a su gran amigo José Revueltas.  Amistad que floreció por sus ideas y su afición por la escritura. Como presos políticos del régimen priista de Díaz Ordaz Revueltas y Agustín escribieron El Apando y Se está haciendo tarde respectivamente; obras clásicas de la literatura mexicana. 

Por su parte la conductora, Luisa Iglesias, refirió que la mejor etapa para leer a José Agustín es la juventud, porque logra que los adolescentes se sientan identificados. Además dijo que si hoy ella está al frente de un programa de radio es porque José Agustín le enseñó que el rock es la mejor herramienta para cambiar al mundo. 

A su vez, Andrés Ruiz, escritor y periodista cultural recordó que en su tiempo las letras del escritor despertaron aversión o admiración por parte de los críticos literarios de la época debido a que describe fielmente la rebeldía de la juventud, la jerga de las clases sociales mexicanas, la ruptura con el lenguaje generacional: logró cuestionar y comprender el mundo de manera diferente. 

José Agustín, será recordado como un hombre libre, que soñó despierto y con sus manos describió y cuestionó al mundo. Esclavo de las letras, creador de las obras Ciudades desiertas, Cerca del Fuego, La panza del Tepozteco, No hay Censura, La contracultura en México, Contra la Corriente, Los atardeceres privilegiados de la prepa 6, De perfil, La Tragicomedia Mexicana, Arma blanca, entre otros. Hasta siempre.