Redacción

Redacción

#LeyDeMovilidad YA

Movilidad para todas y todos

Jazive Jiménez y Eduardo Rodríguez Miranda 

Los accidentes viales son el pan de cada día de la ciudadanía en donde las y los peatones, ciclistas y personas con discapacidad son los sectores más afectados por un sistema de movilidad que beneficia desproporcionadamente a los automovilistas.

Las cruces blancas se han vuelto una especie de recuerdo de quien ya no está, a veces llenas de flores otras tantas un poco olvidadas pero siempre como un recordatorio de que un día salieron de casa y ya no volvieron.

Lo mismo ha pasado con los ciclistas que en su intento de utilizar un medio de transporte distinto para trasladarse, como medio de trabajo, pasatiempo o para la práctica del ciclismo deportivo  han perdido la vida. 

Por lo que la sociedad civil como símbolo de protesta ha llenado las calles con bicicletas blancas, un símbolo de protesta ante la falta de infraestructura en beneficio de las diferentes formas de movilidad no motorizada. 

El 21 de Octubre del 2018 Emmanuel Vara, el entonces Director de Movilidad del Ayuntamiento de Puebla fue arrollado en su bicicleta por un autobús de transporte público lo  que causó su muerte. 

Desde ese momento familiares, activistas y compañeros crearon Ni una muerte vial la cual trata de contabilizar el número de muertes de peatones y ciclistas en la vía pública para visibilizar esta problemática, comenzar con un conteo de las víctimas de accidentes viales y entender las causas que lo provocan. 

Así como ellos también existe #Niunrepartidormenos que de igual forma manifiesta sus descontento por la falta de estrategias y leyes de movilidad que los protejan en una ciudad hecha para autos.

Al igual que Bicitekas, organización que busca crear espacios incluyentes en pro de la movilidad no motorizada que impacten de manera positiva en el bienestar de la sociedad y que desde 1998 han demandado políticas públicas en favor de la bicicleta y como una herramienta que contribuya a construir ciudades más humanas. 

Datos contabilizados de peatones y ciclistas

Según datos recabados por Ni una muerte vial hasta agosto del año en curso se registraron 1,665 peatones y 289 ciclistas víctimas  de accidentes viales en México; siendo Guanajuato, Veracruz, Jalisco, Sinaloa y Edomex, Guanajuato, CDMX y Puebla los estados más mortales.

Los municipios que encabezan estas estadísticas son: Ciudad Juárez, Culiacán, Puebla, Tijuana y Mexicali. Mientras que las zonas metropolitanas con más decesos son: el Valle de México, Monterrey, Guadalajara, Puebla y Tijuana.

La Organización Panamericana de la Salud estima que a nivel nacional, la falta de seguridad vial genera costos que ascienden a 150,000 millones de pesos, equivalentes a casi el 1% del PIB.

Para darnos una idea de la problemática, la Coalición Movilidad Segura estima que en México mueren 44 personas en siniestros viales que se podrían prevenir con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial que permita mejorar la seguridad vial en el país.

Lo que engloba no solo el diseño de las calles o la creación de más carriles ciclistas, sino, mejores políticas públicas enfocadas a las diversas formas de movilidad, así como sanciones y estrategias de control que ayuden a frenar el número de accidentes en los que las y los peatones, ciclistas y personas con discapacidad son las más vulnerables.

Una ciudad para todos

Especialistas en temas de movilidad sugieren que los límites de velocidad, los alcoholímetros y los reglamentos son la base para la creación de una cultura vial más incluyente con un paso a la reducción de accidentes mortales. 

Alejandra Leal, especialista en seguridad vial y CoDirectora de Punto Céntrico, en entrevista para La Marea recomienda combatir la velocidad, pues este sería el punto de partida para reducir considerablemente el número de decesos en la vía pública ya que según la OMS responden a la capacidad como personas que tenemos para recibir impacto y esa capacidad es igual en todos lados. 

“Un gran reto para todos los usuarios de la vía es el control de la velocidad. El tema de la velocidad es grave porque creo que se ha asociado con algo deseable, incluso en los comerciales de los vehículos uno ve cómo van a toda velocidad o como cuando alguien acelera o se pasa un alto es visto como alguien superior”

“Es mucha evidencia que hay que la velocidad realmente es un problema muy grave y  sobre todo genera esta vulnerabilidad a peatones y ciclistas. Es increíble que por ejemplo tanto a nivel nacional como en la Ciudad la gran mayoría de quienes mueren en las calles son los peatones a pesar de que son los que menos riesgo generan a los demás usuarios de la vía.”

Por otra parte, Xavier Treviño, integrante de Ni una muerte vial coincide con Alejandra Leal: combatir la velocidad es fundamental para reducir estos accidentes mortales y debería ser “una prioridad absolutamente necesaria como para darle un bajón a los números”.

1,238 peatones y 222 ciclistas fallecidos en atropellamientos viales en México.

Además habló de la importancia de contar las historias de las personas que mueren en las calles con la idea de generar conciencia y visibilizar que no se trata sólo de estadísticas sino de personas con nombre y apellido; todos tienen seres queridos que los esperan en sus casas.

“Muchos de los muertos son de sectores de bajos ingresos, zonas rurales, carreteras locales, vulnerables. Son como muertos aceptables por la clase política que se mueve generalmente en sectores de clase media con ingresos altos. 

Pero qué hacer en una ciudad monstruo hecha para automóviles

¿Y la ley? ¿Qué nos protege?

En México se reconoció a finales del 2019 el derecho constitucional a la movilidad segura en las calles a través de una reforma al artículo 4° constitucional. Donde por primera vez se reconoce el derecho de la ciudadanía a “moverse de forma segura, en condiciones de equidad, igualdad y accesibilidad para todos”.

 El siguiente paso es aprobar una Ley de Movilidad y Seguridad Vial, la cual ha sido impulsada por especialistas y organizaciones civiles con el objetivo de definir el conjunto de lineamientos que deberán seguir los estados y los municipios del país para organizar y gestionar sus reglas de movilidad.

La ley tiene los siguientes puntos:

  • Reducir la velocidad en nuestras calles.
  • Prevenir de manera efectiva que no se conduzca alcoholizado.
  • El uso obligatorio del cinturón de seguridad.
  • Regular adecuadamente el uso de sillas de retención infantil.
  • Hacer de uso obligatorio el casco para motociclistas. 
  • Garantizar a los consumidores autos seguros.
  • Homologar los registros de conductores y regular el otorgamiento de licencias a nivel nacional.
  • Reconocer y garantizar los derechos que protejan a las víctimas de siniestros viales.
  • Destinar presupuesto para infraestructura dirigida a peatones y otros modos de transporte sustentable.

Recientemente se venció el plazo que el poder legislativo tenía para aprobar dicha ley. Sin embargo; la iniciativa fue retomada el pasado viernes 10 de diciembre, en sesión extraordinaria por las Comisiones Unidas de Zonas Metropolitanas y Movilidad; quienes le dieron el visto bueno y ahora corresponde al pleno del senado tomar una postura al respecto.

 

Sin duda la votación en el senado es un parteaguas para refrendar los derechos de la ciudadanía a un tránsito digno, libre e incluyente que no beneficie de manera desproporcionada a las y los usuarios.  Una pequeña luz en el horizonte para las formas de movilidad no motorizada.