Como preámbulo de los conciertos masivos que se aproximan en la plancha del zócalo (La Maldita Vecindad, Grupo Firme) la secretaría de cultura de la Ciudad de México inauguró la exposición ‘Masivos en México-Tenochtitlan’ en el museo de la CDMX.
El patio central del recinto se llenó de público para escuchar las anécdotas que la rockera Tere Estrada y Roco Pachucote vivieron en la transición y recuperación que el espacio público tuvo en los últimos 50 años y que hoy celebramos.
El vocalista de la Maldita considera que el terremoto del 85 sacudió las conciencias de los habitantes de la ciudad; pues mencionó que hay un antes y un después a partir de este acontecimiento: se sacudió la ciudad y con ella la solidaridad, la organización y la lucha resurgieron.
El tiempo vive en la memoria
Roco destacó que desde las culturas prehispánicas y hasta nuestros tiempos el espacio público se consideraba como forma de transformación, que es la misma sociedad que con su arte, su gráfica, su música que se le da color a la vida cotidiana.
¿Por qué cantarle a México? Fue una de las preguntas que le hicieron al vocalista de la maldita. Respondió que es a nuestra sociedad a la que hay que cantarle y recordó que cuando no había rock en español las letras de las canciones gringas no correspondía con nuestra cultura y cotidianidad.
“Nadie la va a cantar a nuestra ciudad si no le cantamos nosotros, nadie le va a cantar a nuestras calles sino lo hacemos nosotros, nadie va a embellecer las esquinas si no nos ponemos con la banda a pintar murales” Roco Pachucote.
Todos conocemos a un Solín que vio en los trucos un camino para jugarse la vida; la historia de un mojado que no volvimos a ver y se fue en busca de una mejor vida; a un Don palabras que con un poco de inspiración y destreza a través de versos nos eriza la piel; qué decir de Mario, el pata de perro que de boca en boca seguimos su pista.
O de los sueños que tenemos arrinconados en el corazón desde niños, y su música es un puente a la nostalgia que viven con escuchar estas melodías y anécdotas que solo en el gran circo se pueden vivir.
Después de la protesta sigue la fiesta
Por su parte Argel Gómez, director de Grandes Festivales de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, hizo un repaso de los conciertos apoyándose de las grandes lonas colgadas alrededor del patio impresas con fotos y carteles de los primeros festivales organizados por la sociedad civil.
Recordó que gracias a los movimientos sociales se pudo ver al zócalo como un lugar de baile, que después de las grandes concentraciones sociales el arte hacía su magia: la música y la gráfica marcaban las calles.
El primer concierto de rock en el zócalo capitalino fue el de Charly García, referente del rock latinoamericano en el 99, más adelante estuvo Manu Chao en el 2000 y en el 2006; artista que representa ese crisol de culturas del rock latino, lleno de mezclas que no encontraron fronteras y un canto a los migrantes e indígenas.
Recordó hasta la presentación maratónica en el 2004 de Juan Gabriel que después de 52 temas, causó durante siete horas euforia a cerca de 80 mil personas. O la inolvidable actuación de Rogger Watters.
Así, el zócalo se ha convertido en la meca de los conciertos masivos en América latina, de hecho, Argel presumió que hay interés de muchísimos artistas de actuar en este lugar, de encontrarse con un público mexicano que es especialmente abierto, cariñoso, participativo y muy abierto a la gran diversidad de música que hay.
Por último, destacó que en el 2020 se vivió en el zócalo el primer concierto masivo en donde se presentaron únicamente mujeres: festival Tiempo de Mujeres con Mon Laferte, Ana Tijoux y Sara Curruchich; donde además se estrenó Vivir sin miedo de Vivir Quintana, canción que se ha vuelto un himno feminista.
Nunca nos vieron, pero siempre estuvimos ahí
Por su parte Tere Estrada, compositora, artista, cantante y socióloga, habló del papel de las mujeres que han estado en la escena del rock. Recordó que en 1971 posterior a Avándaro se le cerraron las puertas al rock, por lo que pasó a la clandestinidad y fue que surgieron los hoyos funkyes.
“Si a los chavos greñudos y tatuados que iban a los conciertos les iba mal, imagínense a las chavas. Hay quien llevaba un fuete(látigo) para defenderse porque de la casa a los conciertos cualquier cosa les podía pasar, era una manera de defenderse” Tere Estrada.
También recordó cómo fueron abriéndose estos espacios a las mujeres; desde Margarita Bauche, Rita Guerrero, Adriana Díaz Enciso, Cecilia Toussaint hasta Julieta Venegas. De hecho ha escrito un libro que busca visibilizar su papel: Sirenas al ataque: historia de las mujeres rockeras mexicanas (1956-2006).
La secretaria de Cultura de la CDMX, Claudia Stella Curiel de Icaza mencionó que todas las presentaciones que se dan en el zócalo tienen una intención, haciendo referencia a la polémica que se creó por la próxima presentación que dará Grupo Firme. En este caso es la presentación de un grupo regional mexicano que ha ganado adeptos y como ciudad multicultural tiene que haber espacio para todo tipo de géneros.
En el zócalo se han presentado artistas de diversos géneros; espejo de la sociedad mexicana: Nostradamus, Justin Bieber, Joaquin Sabina, Juan Gabriel, Mon Laferte, Silvio Rodriguez, Los Tigres del Norte, Pixies, Julieta Venegas, Residente, Paul MacCartney y próximamente La Maldita Vecindad, Grupo Firme y esperamos que pronto se confirme Manu Chao.