La Marea entre su oleaje pretende Volver a poner en alto el nombre del ejercicio periodístico porque la mayoría de los medios de comunicación lo han llevado a mal puerto haciendo de él un instrumento de poder que favorece al mejor postor cuando debería ser un instrumento en pro de los derechos humanos, de la vida y de la sociedad. Ha sido utilizado para dividir conciencias y no para guiar la incertidumbre de los tiempos que vivimos. Como consecuencia se ha lacerado la palabra verdad, por eso la necesidad de abrir nuevos canales de comunicación donde se incluyan la mayoría de las voces, no solo unas cuantas, donde se discuta y se critique con los objetivos de construir y avanzar. 

Los grandes medios de comunicación en México han sido señalados y exhibidos en su incapacidad de ejercer los ejes principales de la labor periodística: la objetividad y la veracidad.  Hoy en día aquellos que han monopolizado las narrativas presentan una sola cara de la moneda descuidando la necesidad de visibilizar lo que a todas y todos aqueja; la violación a los derechos humanos, el abandono de los pueblos indígenas y comunidades en defensa de sus territorios, el día a día de quienes habitan nuestra ciudad y los que cruzan kilómetros por un sustento, así como toda tragedia humanitaria que nos recuerda a los desaparecidos o las mujeres víctimas de todo tipo de violencia en su contra o la corrupción institucional como el caso Odebrecht, la Estafa Maestra, la Casa Blanca. 

A través de las redes sociales nos damos cuenta que la libertad de expresión cuelga de un hilo a raíz de la polarización donde los medios son parte. Es momento de dejar atrás aquellas narrativas que nunca han buscado profundizar  para entender en dónde radica el problema.

Por eso es necesario abrirnos camino con  nuevas formas del quehacer periodístico. El Cuarto Poder nos pertenece, los medios de comunicación son del pueblo y para el pueblo. El informar y ser informado es un derecho. 

Por un periodismo de abajo y hacia los horizontes. 

La Marea